5 horas y 35 minutos a algo más de 17 Km/h de media, esos son los datos finales de la última edición de la ruta Camiño de Fisterra 2010
El pasado Sábado 26 de Junio de 2010 los socios del Club Ultreia llevaron a cabo una nueva edición de la ruta Camiño de Fisterra que ya llevaban varios años sin celebrar.
A las 10:30 de la mañana siete valientes y un espontáneo partieron valerosos hacia las agrestes tierras del noroeste de reino Galaico, con intención de alcanzar los confines del continente y dejar en ellos su huella. Lastima que el espontáneo (Pablo) nos quisiera robar el protagonismo y en la salida del vadeo de la robleda de San Lorenzo perdiera el equilibrio y se cayera dándose un golpe en el hombro izquierdo y con riesgo de dislocación, pero gracias a dios, todo se quedo en un susto y la cosa no paso a mas, o eso espero.
El día amaneció nublado y con una temperatura más llevadera que la de días atrás. Esta vez disponíamos de coche de apoyo, pero no de conductor, por lo que finalmente tanto Jaime, como yo tuvimos que compartir el volante por turnos, comenzando Jaime con la conducción.
Al principio el ritmo fue bastante alto hasta que Cristóbal protagonizo el primero de los incidentes al soltársele las ruedecillas del cambio, avería que soluciono Rafa con eficacia y prontitud y pudimos continuar la ruta, el ritmo continuo siendo alto, hasta que en el descenso del Alto do Vento hasta Aguapesada, el que suscribe esta crónica, decidió acortar a alto ritmo por la carretera para poner distancia por medio ante la ascensión que se presentaba a continuación. Comienzo el ascenso por tierra y en pocos minutos y a solo cincuenta metros de alcanzar de nuevo el asfalto Diego me dio caza, y me dejo clavado como si yo estuviera parado (bueno casi lo estaba). Mas tarde y ya en el asfalto fue Cristóbal, luego Jesús, Pablo y por ultimo Rafa y Ángel que fueron mas listos y decidieron subir con mas calma.
Pablo (el espontáneo) se despidió de nosotros y a partir de ahí continuamos, cruzando el precioso puente de Pontemaceira, hasta Negreira, y atravesando esta población, casi perdemos a Jesús, cuando se lanzo en persecución de una lugareña voluptuosa que cruzaba la carretera haciendo footing, menos mal que le regreso la cordura y pudimos continuar la ruta, aunque no paro de recordarnos lo espectacular de la corredora Nicrariense, y lo bien dotada que estaba.
Tras esta población la ruta atraviesa uno de sus sectores más bellos del recorrido, antiguos caminos reales que atraviesan robledas y que hacen recordar antiguas rutas medievales, sin lugar a dudas es una de las zonas que mas se disfrutan.
Lo malo es que tras este terreno se pasa a la parte mas fea y aburrida de todo el camino, unos 30Km que separan Vilaserío de Ponte Olveira y que discurren por aburridas carreteras y tristes caminos de tierra que tan solo sirven para que se pueda aumentar la media con ritmos a altas velocidades.
Aproximadamente a las 14:30 llegamos a Ponte Olveira, donde pudimos dar buena cuenta del almuerzo en unas mesas de merendero y disfrutamos de un agradable descanso, ya habíamos completado dos tercios del recorrido (60 Km Aprox) y tocaba cambio de chofer, por lo que Jaime comenzó su ruta a partir de ese lugar.
Ascenso hasta el alto de Hospital y largo recorrido por la meseta superior donde se produjo el segundo incidente de la ruta, Ángel rompe dos radios y a su paso por la capilla de Nosa señora das Neves, termina por cambiar de bici, (esto de llevar bicis de repuesto es todo un lujo) se lleva la mía, y se lo pasa en grande en el descenso hasta Cee.
A Partir de ahí la ruta continua con sus innumerables cruces de carretera hasta la larguísima y preciosa playa de Langosteira y por ultimo la carrerita final hasta el faro de Fisterra, que presenta un entorno renovado y muy explotado comercialmente.
Tras las fotos de rigor, alguien decide que dado que aun es temprano ir a buscar una ruta de tierra que nos lleve de nuevo hasta Fisterra, y en un descenso se produce el tercer y peor incidente de la jornada, Ángel en un descuido mete la rueda en un agujero, pierde el equilibrio y se precipita al suelo sobre una de sus muñecas, lo que evidentemente le produce un fuerte dolor y una hinchazón que nos hace temer lo peor.
Afortunadamente la cosa se quedo solo en un buen susto y una incomoda hinchazón.
Tras ser evacuado en el coche de apoyo, continuamos por carretera hasta el albergue donde nos esperaba una merecida ducha.
Paseo por el pueblo y el puerto, visita a una antigua fortaleza, terracita, y por ultimo comenzamos el regreso de nuevo por Ponte Olveira, para terminar cenando el bacalao en Casa Salvador en Barcala (Negreira).
No se que opinara el resto pero yo desde luego me lo pase en grande, y me gustaría que al pasar el verano se pueda repetir otra experiencia similar.
Muchas gracias a todos los compañeros que han contribuido a que esta ruta saliera tan bien como al final ha sido, espero que todos los accidentados se encuentren bien y nos vemos en la siguiente.
Antonio Toribio

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