La ruta de los 1001 peregrinos
Si a estas alturas queda alguien que no tenga claro que El Camino es para muchos un gran negocio y para otros el fenómeno social de moda, no tiene más que hacer este recorrido en bici, los miles de peregrinos que se encontrara y los cientos de negocios que han nacido a orillas del camino terminaran abriéndole los ojos.
Hacia 7 años que no recorría al camino mas allá de Arca, y casi 20 que no pasaba por Portomarin y la verdad es que me gusto bastante el actual estado del recorrido, antiguamente había muchos mas tramos de asfalto, vamos como ahora sigue siendo en el ayuntamiento de Santiago, que sigue siendo quien mantiene mas de la mitad del recorrido por asfalto, y quien peor señalizado lo tiene. Pero en la actualidad el recorrido es en su mayoría una excelente pista de tierra, con muy buen firme en general y en el que se puede rodar muy fuerte, si no fuera por los peregrinos de a pie.
Absoluto éxito de participación sin precedentes, nada menos que 28 ciclistas nos reunimos para llevar a cabo esta ruta de larga distancia que alcanzaba los 94 Km. desde la localidad Lucense de Portomarin.
Inicialmente se formaron dos equipos el “A” que partía desde Palas de Rei (69Km) y el “B” que lo hacia desde Portomarín, quedando por lo tanto servido en bandeja el reto de que el quipo B alcance al A antes de que este llegue a Santiago, y en esta ocasión tampoco se ha logrado, pues la tarea de recortar mas de una hora en un recorrido de 70 Km. es muy difícil, pero recortar casi dos horas y media como en esta ocasión es una tarea casi imposible.
El primer reto del día estaba servido a las 8:00 de la mañana, y no era otro que conseguir meter casi treinta bicicletas en el maletero del autobús, pero este reto se consiguió con aprobado raspado, pues algunas unidades finalmente viajaron en el interior del habitáculo.
A las 9:30 llegamos a Palas de Rey donde descargamos al quipo “A” y proseguimos con una espesa niebla hasta Portomarin, donde tras descargar y reparar alguna bici, se inicio la ruta a eso de las 10:45, con un recorrido a través de una larga pero tendida subida en la que pronto quedo claro que el ritmo durante toda la jornada iba a ser bastante alto, pero también pronto algunos decidimos con el mismo derecho marcarnos nuestro propio ritmo y así se produjeron varios grupos que aplicaron cada uno su particular filosofía a la hora de realizar este recorrido.
El equipo “A” compuesto por 10 ciclistas llevo a cabo una ruta a ritmo tranquilo que solo se vio empañada por la niebla que lo cubrió todo durante la mayor parte del recorrido, y algún pinchazo inoportuno, incluso se permitieron el lujo de parar a tomar algo por el camino en varias ocasiones, su amplia ventaja se lo permitía, y aun así como era de prever, tuvieron que esperar por los demás antes de entrar en Santiago, sin lugar a dudas un magnifico planteamiento.
El pelotón del equipo “B” decidió realizar una ruta a la caza, llevando un ritmo alto que provoco que algunos de sus integrantes se fueran descolgando, y formando sus correspondientes mini-grupos, Pablo y Oscar decidieron tomárselo durante un buen rato con más calma, la mitad del equipo Ekla y yo también decidimos llevar nuestro propio ritmo hasta que Edu, Anxo y compañía decidieron parar a tomarse un café, luego parar a comer un pulpito en Melide, luego unas cervecitas, luego…, en fin que fueron los mas listos y disfrutaron de lo lindo del recorrido aunque llegaran dos horas y pico mas tarde, y con mas calorías de las que tenían a la salida.
Los demás descolgados nos fuimos juntando de nuevo a lo largo del camino y finalmente nos reagrupamos en las proximidades del monte del gozo para realizar una entrada todos juntos en Santiago y hacer las correspondientes fotos de recuerdo.
No se que opinaran los demás, pero yo disfrute bastante de esta ruta, pues esperaba tener mas problemas con los peregrinos de a pie y aunque había muchos, no tuve ninguno, y disfrute de la belleza de muchos de los caminos que cruzamos, llevando un ritmo cómodo y casi en su totalidad en compañía de Juan del equipo Ekla hasta que se nos sumo Diego, que había sido abandonado en Arzua por el pelotón.
Hay que reseñar que por suerte apenas hubo incidentes, tan solo la avería inicial de Pablo, algún pinchazo fortuito, el abandono de Oscar Rey por quedarse sin zapatas delanteras (se volvió por carretera), la caída de Cristóbal (afortunadamente sin consecuencias), y la desafortunada caída de Xavier Otero, que por una caída tonta termino en urgencias y con unos cuantos puntos de sutura en la nariz y toda una suerte de arañazos y moratones. Por fortuna se encuentra bien y la cosa no fue a mayores.
En definitiva una gran ruta, un camino precioso, buena compañía, mucha participación, buen clima, muy buen ambiente, y un recorrido realizado en un tiempo record (yo tarde 5:15 y casi fui el ultimo)
Visto lo visto es perfectamente factible con el actual estado del camino el repetir esta ruta con carácter periódico, en fechas clave, por supuesto y con un ritmo mas tranquilo que nos permita disfrutar del recorrido y de la compañía del grupo sin prisas y sin agobios, parando cuando sea menester a comer y a lo que se tercie, dejando las carreras para las competiciones.
Conclusión, quien busque la espiritualidad, tranquilidad y relajación de un camino solitario, que no escoja el Frances, pues si no nos encontramos 1.001 peregrinos durante el recorrido, desde luego no le falto mucho.
Por cierto ¿os habéis fijado que cantidad de Oriéntales había haciendo el camino?


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