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Definitivamente el pasado 29 de Mayo hemos podido disfrutar de la tan ansiada ruta de Cuntis, esta ruta tiene su origen en el PRG 20 y el PRG 21 que atraviesan en parte de su recorrido las antiguas vías romanas que cruzaban Galicia como esta de Vilar do Mato. 

Esta atractiva ruta discurre en buena parte del recorrido atravesando sendas y caminos de bosque, cruzando preciosas carballeiras, atravesando ríos y sendas medievales, e incluso un puente de origen romano tan escondido que ya no tiene ni caminos acceso, y hay que improvisarlos por el propio monte.

Para esta ruta teníamos previsto realizar dos grupos, uno que realizaría el recorrido completo y otro que comenzaría en Cuntis y se ahorraría los primeros 19 Km. y la subida mas larga de toda la jornada, pero finalmente por falta de concurrentes se decide anular esta opción y partimos todos juntos en un grupo único.

En la alameda de Santiago nos esperaba el autobús a las 8:00 de la mañana, y allí estábamos puntuales, casi todos, menos Xalo, al que se le pegaron las sabanas, y no pudo venir. Finalmente y con algo de retraso, partimos hacia Valga, no sin antes parar a recoger a Xacobe, que nos esperaba en mitad del camino.

Para poder calentar algo antes de iniciar la primera subida de la jornada decidimos parar en Cesures, y comenzar la ruta a través del camino de Santiago pero en sentido inverso.

Para esta ruta contábamos con algunos nuevos amigos: Dani, compañero de Edu en el Trek Store, Natalia, su novia, que completo el recorrido como una campeona, y eso que no era un recorrido fácil. También contamos con la presencia de Xacobe, el hermano de Klara, que finalmente decidió darse la vuelta, pues sufría un problema de gastroenteritis, que le estaba dando el día, pero aun así, completo casi la mitad del recorrido, y regreso hasta la Picaraña solo, pero atravesando algún pequeño puerto de carretera, por eso de entrenar un poco. También disfrutamos en casi toda la jornada de la compañía de Brandan, que como siempre nos deleito con su increíble habilidad con la bici, y con su simpatia. Juan Macia, era otro de los que se animaron, y pese a llevar tiempo sin salir, cumplió como un campeón (no esperábamos menos de el). Por lo demás, los habituales: Ángel, Cristóbal, Jesús, Pablo, Raúl, Cesar, Diego y el que suscribe estas líneas, en total 14 valientes dispuestos a todo.

Bueno pues tras un ligero despiste comenzamos el recorrido ascendiendo hasta el alto de Armenteira, en plena ruta hacia el monte Xesteiras, y tras visitar los Petroglifos da Serpe, y un intento de subir un cortafuegos en el que solo picaron algunos, proseguimos por una autentica “Highway bike” rodando incluso en plato, camino de la falda del citado Xesteiras. Una vez terminada esta rápida pista la ruta por fin se adentraba en los deseados caminos de monte, no sin antes encontrarnos a dos “Ingenieros de la Bici” con casco de protección y todo. Tras unos cuantos kilómetros de bosques, y mucho, mucho calor, llegamos a Cuntis, donde tras cruzar por la puerta de su conocido balneario, comenzamos el verdadero circular, dando un pequeño rodeo por el monumento del Sagrado Corazón, ubicado en lo alto de un Castro.

A partir de aquí de nuevo monte, ascendiendo por un empinado camino forestal, que bordea el espectacular cañón del río Mesego, donde sufrimos el primer percance de la jornada, al soltársele a Ángel la biela izquierda, pensando en un primer momento que había perdido el tornillo de amarre, y descubriendo posteriormente que el tornillo, no lo había perdido la bicicleta precisamente. Tras volver a colocar la biela en su sitio y descubrir que el tornillo de bloqueo de esta estaba pasado de rosca, apretamos lo que pudimos y continuamos. A nuestra izquierda teníamos unas preciosas cascadas y unas pozas de agua en las que casi se nos tira Simal. Una dura ascensión a pleno sol en la que Natalia lo paso un poco mal, pues el calor le hacia perder rendimiento.

En el alto sufrimos la única baja de la jornada, Xacobe martirizado por las continuas paradas para evacuar, decidía volverse por donde vinimos y regresar por su cuenta. Los demás continuamos y tras descender un peligroso cortafuegos en el que alguno que otro se tubo que bajar de la bici, continuamos camino del peculiar puente medieval de Vilar de Mato, de donde se sale por una tojera que se encargo de reactivarnos la circulación de las piernas a todos. Varios reaprietes de biela, caminos y pasos muy complicados, vías romanas, carballeiras, monte pa riba, monte pa bajo, un caballo atado en medio de un camino estrecho y que si no fuera por Brandan aun nos tendría allí, amenaza de lluvia, truenos a lo lejos y la desesperación del conductor del autobús que tenía mucha prisa.  Monte y mas monte e incluso un pinchazo por parte de Dani para luego llegar a una rapidísima bajada de asfalto, para llegar a Valga, con casi hora y media de retraso sobre el horario previsto, y donde definitivamente nos separamos los dos grupos, Edu, Dani, Nati, Raúl, Juan, y Brandan regresaron a Santiago en el autobús, y los demás nos quedamos a comer unos bocadillos y algo mas, en la reputada Casa José de Valga, donde repusimos fuerzas, y nos resguardamos de una pequeña lluvia pasajera, para comenzar la segunda parte de la jornada.

Tras una buena comilona a base de bocatas tradicionales, a la que fuimos invitados por Simal, y tras el abandono de Pablo que tenia algo de prisa y decidió volverse el solo por la carretera, reanudamos ruta hacia Santiago, esta vez volvimos hacia atrás, y decidimos seguir a rajatabla el recorrido del Camino de Portugués, y lo hicimos a ritmo de carrera, pues en poco mas de hora y media estábamos en Santiago, tras cubrir los 30 km. que nos separaban, incluyendo un nuevo reapriete de uno de los tornillos que se le aflojan a Ángel. Lavado de bicis donde ya sabéis, y foto de los cuatro magníficos, el grupo de regreso, mas Diego y Cesar, que no salen en la foto, pues se fueron antes de lavar la bici. Toda una aventura que finalizamos con aprox. 100 km. en el contador. Y finalmente no nos llovió mas que cuatro refrescantes gotas en todo el recorrido, pese a que nos estuvo amenazando toda la tarde, lastima que a Pablo, que regreso por carretera, lo pillara un chaparrón llegando a Santiago.

Bueno, a judgar por las felicitaciones que he recibido, parece que la ruta le ha gustado a la mayoría de los asistentes, es un poco larga, pero el recorrido merece la pena, solo el principio es rodador y en el resto abundan las sendas de monte, lo que hace que los mas beteteros, disfrutáramos de lo lindo.

Lastima por los socios que querían venir y finalmente no lo han podido hacer, pero si se portan bien, la podremos repetir en otoño, pues los caminos están mucho más bonitos que en primavera.

Espero que todos hayan disfrutado tanto como yo lo he hecho, y les doy las gracias a todos ellos por la compresión que han mostrado ante los errores cometidos durante el recorrido.

 

La ruta de los 1001 peregrinos

Si a estas alturas queda alguien que no tenga claro que El Camino es para muchos un gran negocio y para otros el fenómeno social de moda, no tiene más que hacer este recorrido en bici, los miles de peregrinos que se encontrara y los cientos de negocios que han nacido a orillas del camino terminaran abriéndole los ojos.

Hacia 7 años que no recorría al camino mas allá de Arca, y casi 20 que no pasaba por Portomarin y la verdad es que me gusto bastante el actual estado del recorrido, antiguamente había muchos mas tramos de asfalto, vamos como ahora sigue siendo en el ayuntamiento de Santiago, que sigue siendo quien mantiene mas de la mitad del recorrido por asfalto, y quien peor señalizado lo tiene. Pero en la actualidad el recorrido es en su mayoría una excelente pista de tierra, con muy buen firme en general y en el que se puede rodar muy fuerte, si no fuera por los peregrinos de a pie.

Absoluto éxito de participación sin precedentes, nada menos que 28 ciclistas nos reunimos para llevar a cabo esta ruta de larga distancia que alcanzaba los 94 Km. desde la localidad Lucense de Portomarin.

Inicialmente se formaron dos equipos el “A” que partía desde Palas de Rei (69Km) y el “B” que lo hacia desde Portomarín, quedando por lo tanto servido en bandeja el reto de que el quipo B alcance al A antes de que este llegue a Santiago, y en esta ocasión tampoco se ha logrado, pues la tarea de recortar mas de una hora en un recorrido de 70 Km. es muy difícil, pero recortar casi dos horas y media como en esta ocasión es una tarea casi imposible.

El primer reto del día estaba servido a las 8:00 de la mañana, y no era otro que conseguir meter casi treinta bicicletas en el maletero del autobús, pero este reto se consiguió con aprobado raspado, pues algunas unidades finalmente viajaron en el interior del habitáculo.

A las 9:30 llegamos a Palas de Rey donde descargamos al quipo “A” y proseguimos con una espesa niebla hasta Portomarin, donde tras descargar y reparar alguna bici, se inicio la ruta a eso de las 10:45, con un recorrido a través de una larga pero tendida subida en la que pronto quedo claro que el ritmo durante toda la jornada iba a ser bastante alto, pero también pronto algunos decidimos con el mismo derecho marcarnos nuestro propio ritmo y así se produjeron varios grupos que aplicaron cada uno su particular filosofía a la hora de realizar este recorrido.

El equipo “A” compuesto por 10 ciclistas llevo a cabo una ruta a ritmo tranquilo que solo se vio empañada por la niebla que lo cubrió todo durante la mayor parte del recorrido, y algún pinchazo inoportuno, incluso se permitieron el lujo de parar a tomar algo por el camino en varias ocasiones, su amplia ventaja se lo permitía, y aun así como era de prever, tuvieron que esperar por los demás antes de entrar en Santiago, sin lugar a dudas un magnifico planteamiento.

El pelotón del equipo “B” decidió realizar una ruta a la caza, llevando un ritmo alto que provoco que algunos de sus integrantes se fueran descolgando, y formando sus correspondientes mini-grupos, Pablo y Oscar decidieron tomárselo durante un buen rato con más calma, la mitad del equipo Ekla y yo también decidimos llevar nuestro propio ritmo hasta que Edu, Anxo y compañía decidieron parar a tomarse un café, luego parar a comer un pulpito en Melide, luego unas cervecitas, luego…, en fin que fueron los mas listos y disfrutaron de lo lindo del recorrido aunque llegaran dos horas y pico mas tarde, y con mas calorías de las que tenían a la salida.

Los demás descolgados nos fuimos juntando de nuevo a lo largo del camino y finalmente nos reagrupamos en las proximidades del monte del gozo para realizar una entrada todos juntos en Santiago y hacer las correspondientes fotos de recuerdo.

No se que opinaran los demás, pero yo disfrute bastante de esta ruta, pues esperaba tener mas problemas con los peregrinos de a pie y aunque había muchos, no tuve ninguno, y disfrute de la belleza de muchos de los caminos que cruzamos, llevando un ritmo cómodo y casi en su totalidad en compañía de Juan del equipo Ekla hasta que se nos sumo Diego, que había sido abandonado en Arzua por el pelotón.

Hay que reseñar que por suerte apenas hubo incidentes, tan solo la avería inicial de Pablo, algún pinchazo fortuito, el abandono de Oscar Rey por quedarse sin zapatas delanteras (se volvió por carretera), la caída de Cristóbal (afortunadamente sin consecuencias), y la desafortunada caída de Xavier Otero, que por una caída tonta termino en urgencias y con unos cuantos puntos de sutura en la nariz y toda una suerte de arañazos y moratones. Por fortuna se encuentra bien y la cosa no fue a mayores.

En definitiva una gran ruta, un camino precioso, buena compañía, mucha participación, buen clima, muy buen ambiente, y un recorrido realizado en un tiempo record (yo tarde 5:15 y casi fui el ultimo)

Visto lo visto es perfectamente factible con el actual estado del camino el repetir esta ruta con carácter periódico, en fechas clave, por supuesto y con un ritmo mas tranquilo que nos permita disfrutar del recorrido y de la compañía del grupo sin prisas y sin agobios, parando cuando sea menester a comer y a lo que se tercie, dejando las carreras para las competiciones.

Conclusión, quien busque la espiritualidad, tranquilidad y relajación de un camino solitario, que no escoja el Frances, pues si no nos encontramos 1.001 peregrinos durante el recorrido, desde luego no le falto mucho.

Por cierto ¿os habéis fijado que cantidad de Oriéntales había haciendo el camino?

 

Todo empezó de manera muy simple, alguien propuso hacer esta ruta en un solo día, se iba en tren y se volvía en bici, hasta ahí todo normal, lo que no fue normal fue lo que pasó después.

A través del foro y los correos se incito a participar a la gente, el tiempo se prometía bueno y la ruta muy dura aunque tentadora, así que poco a poco se fueron anotando mas y mas ciclistas, de hecho llegamos a juntar a 13 personas (algo que hacia mucho que no se veía)  

Esto nos trajo el primer problema, el transporte para las 13 bicis. Luego resultó que el tren tenia  precio especial y que además había que coger los billetes con antelación. Se pide confirmar la asistencia y cuando el viernes ya tenemos a todo el mundo confirmado, resulta que no hay billetes, lo que nos lleva a un dilema, o se suspende la ruta o buscamos otra alternativa.

Así en el último momento el viernes por la tarde nuestro presi, que es un crack, nos consigue un chofer (nuestro querido abuelote Oscar) y otra furgoneta con la que por fin tenemos transporte para todos, aunque no las teníamos todas con nosotros, porque meter 15 personas y 13 bicis en dos furgonetas, no nos parecía una tarea nada fácil.

Pero no acabo ahí la cosa, pues esa misma tarde se quieren apuntar Anxo (que ya no cabía) y Juan Macia, Así que llegamos a un acuerdo con el equipo Hekla que decide desplazarse por su cuenta, lo que nos deja si sumamos a Juan un único sitio libre.

Al final  Xacobe no pudo venir, y nos quedamos en 14 sufridores.

Esa mañana a las 9:00 habíamos quedado de reunirnos todos en la alameda para cargar las bicis y poner rumbo a Ourense, la mañana amanecía fría pero despejada, lo que prometía un gran día para andar en bici, y lo cumplió, excelente tiempo durante toda la jornada con sol pero sin demasiada calor.

Llegamos a Ourense a eso de las 10:15 y las 10:30 estábamos haciéndonos las fotos de salida en el puente romano, por delante nos esperaban 115 Km. de ruta con grandes desniveles e infinidad de caminos con enormes piedras descolocadas.

La salida es una sucesión de cuestas a cual con más desnivel que tras siete kilómetros de ascensión, nos deleita con unas magnificas vistas de la ciudad de las Burgas, algunos de nosotros decidimos hacer esta subida con bastante calma por eso de ahorrar fuerzas. Y al final de esta subida uno de nuestros invitados, Anxo rompe la cadena y protagoniza la única avería de toda la jornada. Luego de cruzar el polígono de Tamallancos la ruta cobra mas tranquilidad con largas pistas y alguna que otra antigua calzada romana. El ritmo en esta zona fue un pelín alto para la distancia que nos esperaba, hasta que al llegar a Viduedo, una procesión nos corta el ritmo por completo, y nos sirve para poder recuperar el aliento. Al llegar a Cea, decidimos no hacer la variante de Oseira, por la extrema dureza de este tramo del camino y el hecho de que esto nos podía hacer perder en torno a una hora de recorrido y el tiempo que teníamos para llegar antes de la caída de la noche era limitado.

La verdad es que el camino de subida a Castro Dozón no es precisamente un camino de rosas, primero se pasa por delante de las fábricas y almacenes de ataúdes de Piñor y luego por una variedad de cruces y caminos que no paran de subir hasta el alto de Santo Domingo, para luego descender ligeramente hasta esta localidad fronteriza, luego ya en la provincia de Pontevedra el camino se desvía a través de una pronunciada bajada, hasta la localidad de Lalin donde a las 15:30 y en la puerta del albergue de peregrinos de A Laxe, esperamos por Jaime y la comida, que viajaba en la furgoneta de apoyo.

Tras casi 70 Km. recorridos en poco más de 4 horas y una merecida comilona reanudamos la marcha cruzando el antiguo puente Romano sobre el río Deza. Sin duda uno de los puntos con mas encanto de todo el recorrido.

Video:

PONTE ROMANA SOBRE O DEZA

 

He de reconocer que esta fue la parte que mas me costo completar, pues a los kilómetros acumulados se sumo el sopor producido por la comida que hasta pasar la localidad de Silleda, no conseguí superar, luego tras unos caminos bastante llanos, alcanzamos la población de Bandeira, donde los despistes casi consiguen que nos perdamos, a partir de aquí y tras una larga pero suave subida comienza el frenético e incluso peligroso descenso hasta Santa Cruz de Ribadulla, donde nos esperaba de nuevo el furgón.

En este punto mi espalda y mi moral dijeron basta, y junto con Juan M. decidimos abandonar y continuar en el vehiculo de apoyo, pues lo que nos esperaba, eran tres o cuatro kilómetros de continuas ascensiones en algunos casos bastante duras hasta alcanzar Lestedo. Poco antes de esta población, los que continuaron recibieron la visita mas agradable de la jornada, nuestro querido Pedro había salido a nuestro encuentro para acompañarnos y animarnos en estos últimos kilómetros de sufrimiento, y lo cierto es que mas de uno agradeció su apoyo y compañía, pues las fuerzas ya apenas les acompañaban.

Apenas una hora después y tras sufrir las cuestas de Marrozos, Santa Lucia y por ultimo el Castrón Douro, los supervivientes llegaba a la plaza del Obradoiro, donde juntos todos de nuevo nos hicimos la foto final frente a la Catedral.

Poco más de Ocho horas incluidas las paradas, y las averías, fue los que llevo este recorrido de aprox. 115 Km. una media realmente alta dado lo complicado de la orografía de esta ruta con constantes subidas y bajadas que rompen las piernas y las posaderas.

He de constatar que tengo peor resistencia de la que pensaba, y que Raúl, Anxo, Juan F. Cristóbal, Camilo, Jesús, Diego y especialmente Klara, están que se salen, y los demás son también unos auténticos campeones pues el recorrido y el ritmo fueron demoledores, y del primero al último son unos fuera de serie.

Desde aquí agradezco a Jaime y Oscar su trabajo y desinteresada colaboración, pues después de llegar llevaron a su casa a algunos de los participantes, y luego aun tuvieron que devolver las furgonetas terminando la jornada pasadas las 22:30.

No se que opináis vosotros, pero el hecho de un recorrido atractivo, variado, con pocos peregrinos y bastante tierra, me motiva para proponer que esta ruta se transforme en una clásica y se repita al menos cada dos años.

Espero que todos hayáis disfrutado tanto como yo lo he hecho, aunque protestara un poco y al final el cuerpo no aguantara.

 

5 horas y 35 minutos a algo más de 17 Km/h de media, esos son los datos finales de la última edición de la ruta Camiño de Fisterra 2010 

El pasado Sábado 26 de Junio de 2010 los socios del Club Ultreia llevaron a cabo una nueva edición de la ruta Camiño de Fisterra que ya llevaban varios años sin celebrar.

A las 10:30 de la mañana siete valientes y un espontáneo partieron valerosos hacia las agrestes tierras del noroeste de reino Galaico, con intención de alcanzar los confines del continente y dejar en ellos su huella. Lastima que el espontáneo (Pablo) nos quisiera robar el protagonismo y en la salida del vadeo de la robleda de San Lorenzo perdiera el equilibrio y se cayera dándose un golpe en el hombro izquierdo y con riesgo de dislocación, pero gracias a dios, todo se quedo en un susto y la cosa no paso a mas, o eso espero.

El día amaneció nublado y con una temperatura más llevadera que la de días atrás. Esta vez disponíamos de coche de apoyo, pero no de conductor, por lo que finalmente tanto Jaime, como yo tuvimos que compartir el volante por turnos, comenzando Jaime con la conducción.

Al principio el ritmo fue bastante alto hasta que Cristóbal protagonizo el primero de los incidentes al soltársele las ruedecillas del cambio, avería que soluciono Rafa con eficacia y prontitud y pudimos continuar la ruta, el ritmo continuo siendo alto, hasta que en el descenso del Alto do Vento  hasta Aguapesada, el que suscribe esta crónica, decidió acortar a alto ritmo por la carretera para poner distancia por medio ante la ascensión que se presentaba a continuación. Comienzo el ascenso por tierra y en pocos minutos y a solo cincuenta metros de alcanzar de nuevo el asfalto Diego me dio caza, y me dejo clavado como si yo estuviera parado (bueno casi lo estaba). Mas tarde y ya en el asfalto fue Cristóbal, luego Jesús,  Pablo y por ultimo Rafa y Ángel que fueron mas listos y decidieron subir con mas calma.

Pablo (el espontáneo) se despidió de nosotros y  a partir de ahí continuamos, cruzando el precioso puente de Pontemaceira, hasta Negreira, y atravesando esta población, casi perdemos a Jesús, cuando se lanzo en persecución de una lugareña voluptuosa que cruzaba la carretera haciendo footing, menos mal que le regreso la cordura y pudimos continuar la ruta, aunque no paro de recordarnos lo espectacular de la corredora Nicrariense, y lo bien dotada que estaba.

Tras esta población la ruta atraviesa uno de sus sectores más bellos del recorrido, antiguos caminos reales que atraviesan robledas y que hacen recordar antiguas rutas medievales, sin lugar a dudas es una de las zonas que mas se disfrutan.

Lo malo es que tras este terreno se pasa a la parte mas fea y aburrida de todo el camino, unos 30Km que separan Vilaserío de Ponte Olveira y que discurren por aburridas carreteras y tristes caminos de tierra que tan solo sirven para que se pueda aumentar la media con ritmos a altas velocidades.

Aproximadamente a las 14:30 llegamos a Ponte Olveira, donde pudimos dar buena cuenta del almuerzo en unas mesas de merendero y disfrutamos de un agradable descanso, ya habíamos completado dos tercios del recorrido (60 Km Aprox) y tocaba cambio de chofer, por lo que Jaime comenzó su ruta a partir de  ese lugar.

Ascenso hasta el alto de Hospital y largo recorrido por la meseta superior donde se produjo el segundo incidente de la ruta, Ángel rompe dos radios y a su paso por la capilla de Nosa señora das Neves, termina por cambiar de bici, (esto de llevar bicis de repuesto es todo un lujo) se lleva la mía, y se lo pasa en grande en el descenso hasta Cee.

A Partir de ahí la ruta continua con sus innumerables cruces de carretera hasta la larguísima y preciosa playa de Langosteira y por ultimo la carrerita final hasta el faro de Fisterra, que presenta un entorno renovado y muy explotado comercialmente.

Tras las fotos de rigor, alguien decide que dado que aun es temprano ir a  buscar una ruta de tierra que nos lleve de nuevo hasta Fisterra, y en un  descenso se produce el tercer y peor incidente de la jornada, Ángel en un descuido mete la rueda en un agujero, pierde el equilibrio y se precipita al suelo sobre una de sus muñecas, lo que evidentemente le produce un fuerte dolor y una hinchazón que nos hace temer lo peor.

Afortunadamente la cosa se quedo solo en un buen susto y una incomoda hinchazón.

Tras ser evacuado en el coche de apoyo, continuamos por carretera hasta el albergue donde nos esperaba una merecida ducha.

Paseo por el pueblo y el puerto, visita a una antigua fortaleza, terracita, y por ultimo comenzamos el regreso de nuevo por Ponte Olveira, para terminar cenando el bacalao en Casa Salvador en  Barcala (Negreira).

No se que opinara el resto pero yo desde luego me lo pase en grande, y me gustaría que al pasar el verano se pueda repetir otra experiencia similar.

Muchas gracias a todos los compañeros que han contribuido a que esta ruta saliera tan bien como al final ha sido, espero que todos los accidentados se encuentren bien y nos vemos en la siguiente.

Antonio Toribio

 

 

 

 

 

 

Extracto de la ruta publicada por el Club Ultreia en www.clubultreia.com

Crónica de una ruta demoledora. (Ruta dos tres Picos)

Este fin de semana algunos socios acudimos a la ria de Noia a realizar un proyecto que Ángel tenia muchas ganas de realizar, una locura en la que tendríamos que ascender a los tres montes más altos del Barbanza que dan a la ria de Noia, (San Lois, Iroite y Enxa).

La tarde prometía nubes, mucho viento, algo de frío, pero al final disfrutamos de la presencia del sol durante buena parte de la tarde. Y salvo por el viento la temperatura era agradable.

Desde el puerto de Boa, donde dejamos los coches, partimos todo el grupo y tras elegir el primer tramo de subida (primer error), algunos comenzamos a arrepentirnos de habernos apuntado a semejante locura, pues la ruta comenzó por una subida de esas imposibles con piedras sueltas, palos y un desnivel que hacia complicado incluso empujar la bici a pie y todo eso en frío (bueno al menos al principio, porque luego dudábamos de lo lindo).

Hay que decir que si no me equivoco (yo iba el ultimo) Diego fue el único que no hecho pie a tierra, pero estoy convencido que no le fue nada sencillo. Dado el tremendo desnivel pronto llegamos a la cima y pudimos hacer las primeras fotos.

 Desde la cima del San Lois realizamos un descenso por tierra que la mayoría pensábamos que seria una transición antes de continuar el ascenso hasta la cima del Iroite y luego resulto que se transformo en un largo descenso por asfalto. Lo cierto es que descendimos tanto que ya empezábamos a pensar que Angel se le había olvidado algo en el coche, porque casi bajamos de nuevo hasta el nivel del mar.

 Después de esa larguísima bajada, vino la subida más larga de toda la jornada, una interminable subida de tierra y piedras sueltas con un desnivel medio que nos llevo algo mas de una hora y media de ascensión, para llegar finalmente al tramo de asfalto que lleva al radar militar. Carrerita en asfalto que creo que gano Jesús (Corregirme si me equivoco yo seguía yendo el ultimo) y vuelta de nuevo por el mismo camino de asfalto hasta el comienzo de la ruta de la balconada, una pista de tierra que manteniendo la misma cota recorre toda la vertiente norte de la cordillera del Barbanza por la zona alta y que tras los incendios del 2.006 posee unas vistas impresionantes sobre la ria.

El Sol comenzaba a descender en el horizonte dando un precioso color plata al agua que ayudaba a resaltar aun más el perfil de esta preciosa costa. 

Tras unas fotos y unos cinco o seis agradables kilómetros por esta pista, llegamos al cruce del camino que lleva al monte Enxa. Y en este lugar decidimos separarnos, los razonables continuamos por la balconada y los locos se lanzaron en un largo descenso hasta llegar de nuevo casi al nivel del mar para acometer la ascensión del Enxa desde las inmediaciones de Portosin. En el ascenso se formaron dos grupos, uno se fue por un tortuoso camino de tierra, y el otro por la pista de asfalto.

Mientras tanto, Juan y yo tras recorrer el resto de la balconada (otros seis kilómetros aprox.) y ascender hasta la cima del Enxa buscamos un lugar donde no nos congelara el viento y nos diera el sol y la verdad es que casi nos echamos una siesta de lo bien que se estaba acostados en la carretera y con el asfalto calentito por el sol.

 Tras una hora y media desde que nos separamos, llego el primer valiente (o zumbao, según se mire) y como si fuera un final en alto del Tour, fueron llegando todos por cuenta gotas, Primero Diego, luego Jesús, Ángel, Rafa, Cristóbal, Sergio, Pablo y nuestra campeonisima en la categoría femenina, Clara, que pese a no estar muy fina esta temporada, se atrevió con el ultimo descenso-ascenso (aunque luego en la subida creo que no iba muy contenta de su decisión) 

 Tras la reunión de todo el grupo, foto y de nuevo balconada hasta el cruce con la pista: Porto do Son-Iroite, para iniciar un largo descenso hasta llegar a las calles de Portosin, asfalto, otro poco de monte. Pinchazo por mi parte, hinchar y finalmente los coches. (Eran las 22:00 y habíamos salido a 16:30) Ducha en casa de Ángel, y agradecimiento a su madre por la paciencia que tiene con un hijo así, y ¡A Ceeenaaaar! Que nos lo teníamos merecido.

 La cena: Pulpo, Chipirones y un riquísimo Arroz con bogavante. ¡Ah!, y Jusiño que se vino desde Boiro a cenar con nosotros. Moríos de envidia los que no os habéis quedado a la cena y los que no habéis ido.

Pese a lo que pueda parecer creo que todos hemos disfrutado muchísimo de la ruta y le damos las gracias a Ángel por el trabajo de prepararla, a mi por lo menos me apetece volver pronto pero con un planteamiento distinto menos radical y más turístico, porque la zona realmente lo merece.

 

 Y el 26 ¡FISTERRA!  ¡Forza Ultreia!

 FORO CLUB ULTREIA